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Confundiendo el mimar con el malcriar

el malcriar

No hace mucho, los médicos y libros de puericultura decían todo lo contrario y no es de extrañar que tanta gente siga confundiendo el mimar con el malcriar. Estos días estaba releyendo La madre y su primer hijo, un libro de hace más de veinte años del que aprendía mis primeras nociones de puericultura: «Naturalmente hay que procurar que al niño no le falte nada. Pero si después de haber comido y estar limpio aún sigue llorando, entonces, querida madre, ¡ármate de valor! No se te ocurra sacarle de la cuna, cogerle en brazos o acunarle. El niño comprenderá rápidamente que sólo tiene que llorar para que un alma caritativa acuda para consolarle. La medida educativa más acertada es cerrar la puerta y dejarle solo hasta la siguiente comida. Pronto aprenderá que el llanto no sirve de nada y que debe obedecer.

Niño malcriado

Niño malcriado

Naturalmente no significa malcriar a un niño el que no le dejemos llorar, que le cojamos en brazos, le acariciemos y le acunemos. Pero es muy posible que vuestra madre, suegra o alguna vecina os advierta que con estos mimos estáis criando un pequeño tirano. ¡Ya veréis cuando sea mayor!. Pero un bebé no es un rival con quien haya que medir nuestras fuerzas al estilo de a ver quién gana esta batalla de nervios. De todas formas el niño experimenta más frustraciones de lo que nosotros suponemos. No siempre comprendemos enseguida por qué llora. Aunque acudamos lo más rápido posible, podemos tardar un buen rato en comprender que no estaba sucio ni tenía frío, sino que necesitaba echar un aire. Tampoco podemos satisfacer su hambre siempre al minuto. A veces, el biberón no está a punto o nos encontramos con el niño de paseo y no podemos desabrocharnos en plena calle para darle de mamar enseguida. Todas estas pequeñas frustraciones son inevitables y, en cierto modo, necesarias. No existe crecimiento sin frustraciones. Pero no las vamos a aumentar a propósito, pensando que nuestro hijo se hará así más duro o para enseñarle quién manda en esta casa.