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Educacion para bebes

Educacion para bebes

En la práctica, esto quiere decir, en primer lugar, que acudamos cada vez que el bebé nos llame y tratemos de averiguar lo que quiere. Durante casi todo el primer año la forma principal para avisarnos de que necesita algo es el llanto. La educadora Ira J. Gordon  indica que el tiempo máximo en que los padres deben reaccionar a la llamada del bebé no ha de sobrepasar los noventa segundos. Esto es siempre factible, aunque estén en otra habitación o tengan que guardar antes un trabajo que estuvieran realizando. Como ejemplo menciona la rapidez con que solemos acudir al teléfono: en noventa segundos suena nada menos que 15 veces. Un pequeño examen de conciencia nos dice que siempre llegamos a coger el auricular en bastante menos tiempo.

Educacion para bebes

educacion bebe

El aprendizaje del control de los esfínteres produce en el niño sentimientos contradictorios hacia la madre. Si le quiere dar placer a ella, tiena que renunciar a su placer, el de orinar y defecar espontáneamente. Lo hará si a cambio encuentra otro, el amor y la aprobación de la madre.
Según los psicoanalistas, el futuro carácter del individuo tiene mucho que ver con la educación durante esa época. Si se empieza el aprendizaje de la limpieza demasiado pronto, si el adiestramiento es duro y se exige al niño desprenderse de algo que todavía no está dispuesto a dar, desarrollará un carácter estrecho, avaro, con un afán exagerado de la limpieza y el orden.

Disciplina infantil

Disciplina infantil

Algunos piensan que el niño tiene que aprender desde el principio cierta disciplina, de lo contrario se convertiría en un tirano. Pero, ¿qué puede aprender un bebé cuando no le dan lo que necesita? ¿Que la vida no es tan fácil y antes de disfrutar hay que sacrificarse? ¿Que los demás también tienen sus derechos? Esto está muy bien para niños mayores, pero un bebé sin uso de razón aún no es capaz de consideraciones tan complejas. Lo único que aprende es: «Tengo hambre y no me dan de comer. El mundo es malo; no quiero vivir en él».