Archivo para la Categoría » Limpieza en niños «

Sin arrugas por 10 semanas con Retinol

El nuevo Retinol con vitamina A reduce visiblemente las arrugas y previene su formación, al tiempo que devuelve a la piel su natural elasticidad. Skincare Ldel Cosmetics presenta su línea de tratamiento que responde a cada una de las necesidades específicas.

Fase oral freud

Fase oral freud

Fase oral freud.
Para Sigmund Freud, la fase oral, en la que el niño percibe todas las sensaciones de placer a través de la boca, constituye la primera de las cuatro principales la oral. la anal, la fálica y la genital en el desarrollo de su libido, su impulso vital. Esta fase la sitúa en el primer año de vida, pero en realidad, el niño sigue metiéndose cosas en la boca durante bastante más tiempo. En cierto modo se encuentran vestigios de la fase oral aún en el adulto. Muchos fumamos no para introducir nicotina en nuestro cuerpo, sino para tranquilizarnos. Chupamos el lápiz o el bolígrafo cuando estamos nerviosos o nos mordemos los nudillos. ¿Qué diríamos nosotros si cada vez que lo hacemos una mano gigante nos diera un manotazo para obligarnos a dejar nuestro «vicio»?

Desarrollo integral del niño

Desarrollo integral del niño

Es un hecho que los niños pequeños se lo meten todo en la boca y no siempre se trata de chupetes recién esterilizados. Sin embargo, si no queremos hacer desgraciados a nuestros hijos, debemos dejarlos. En cuanto a la higiene se puede decir que alrededor del cuarto mes. el niño ya ha desarrollado tantos anticuerpos que un poco de suciedad no le matará. Naturalmente tenemos que seguir lavando los chupetes y todos los objetos en contacto directo con el niño. También hay que mantener limpia su habitación, fregando o aspirando el suelo todos los días y evitar que el niño tenga a su alcance objetos realmente peligrosos, como los que están pintados con productos tóxicos, o los que son puntiagudos, cortantes o tan pequeños que pueda tragárselos o metérselos por la nariz. Pero por lo demás, no debemos poner veto a su afán de descubrir el mundo a través de la boca.

Desarrollo evolutivo del niño

Desarrollo evolutivo del niño

Desarrollo evolutivo del niño.
Parece que constantemente tenemos que elegir entre la felicidad y la higiene, entre la salud física y el bienestar psíquico del niño. Porque la suciedad no sólo acecha por abajo, sino también por arriba, es decir, a través de las cosas que el niño se mete en la boca. Ya hemos visto que al bebé le gusta chupar, tanto para alimentarse como para procurarse placer. Pero la boca también es el primer órgano de la inteligencia. A través de la boca aprende a conocer el mundo. Bastante antes de saber distinguir, a través del tacto, entre suave y duro, distingue, a través del gusto, entre dulce y salado. Muchas madres lo habrán comprobado: cuando al darle su primer puré de verduras, al principio el niño lo rechazaba, sólo tenían que añadir un poco de azúcar para que se lo comiera.

Aprendizaje bebes

Aprendizaje bebes

La caca es un precioso regalo.
También desde el punto de vista psicológico el tema del aprendizaje de la limpieza tiene su importancia. Según el iniciador del psicoanálisis, Sigmund Freud, todos los niños pasan por una «fase anal» que se caracteriza por la sensación de placer que les causa todo lo relacionado con la defecación. Al principio de esta fase, cuando el niño tiene alrededor de un año, el placer estriba en la expulsión de los excrementos, mientras que en la etapa final, entre los dos y tres años, las sensaciones placenteras son causadas por el dominio que el niño ha adquirido sobre estas funciones. Psicológicamente, la primera etapa simboliza el desprenderse de un objeto de valor, y la última, el retenerlo y acumularlo.

Educar bebes

Educar bebes

Este tema de los pañales y la limpieza siempre me ha parecido un dilema. Por una parte no se debe forzar al niño a que haga algo para lo que aún no está preparado, pero por otra, parece absurdo que primero le acostumbremos a estar envuelto en suciedad para querer poco tiempo después que ame la limpieza.

Trabajo puericultura

Trabajo puericultura

Hay muchas, muchísimas madres que están desesperadas porque su hijo de 18, 20, 24 o más meses todavía se ensucia los pantalones. Sobre todo cuando oyen los relatos triunfantes de otras mujeres que afirman haberlo conseguido muchísimo antes. Si es verdad (y no siempre lo es) que estos niños ya hacían sus cosas en el orinal cuando tenían alrededor de un año. lo habrán hecho por casualidad pero no porque sabían lo que hacían. Estas madres de hijos prodigios en cuanto a la limpieza se refiere, también pueden haber tenido la suerte de que la fisiología especial de su hijo le hacía evacuar con mucha regularidad, lo que les permitía adelantarse a los acontecimientos y poner en acción el orinal.

Puericultura

Puericultura

Puericultura: con ello ya hemos ganado algo. Si las madres hacen caso, el niño al menos no es adiestrado a la fuerza. Pero estos libros advierten al mismo tiempo que la enseñanza puede ser larga, a menudo de muchos meses. ¿No deberíamos suponer entonces que estas edades indicadas no son las más adecuadas y si esperásemos un poco más el niño aprendería más deprisa? Por otra parte, veo muy difícil que una madre se mantenga serena y amorosa después de varios meses de enseñanza infructuosa. Sentar al niño en el orinal, esperar que haga lo que tiene que hacer, resignarse y volver a vestirlo, para tener que cambiarle los pañales sucios diez minutos después —y esto siete u ocho veces al día y durante muchos meses no inspira precisamente sentimientos de ternura.

Higiene de bebes

Higiene de bebes

Higiene de bebes.
Los libros de puericultura actuales recomiendan no comenzar demasiado pronto con la enseñanza de la limpieza, situando unos la edad ideal entre los 12 y los 1 5 meses y otros, entre los 15 y los 18. Todos coinciden en que la coordinación entre los controles del cerebro y los esfínteres (los orificios musculares que retienen la orina y las heces) debe estar lo suficientemente desarrollada para que el niño pueda querer mantenerse limpio. También están de acuerdo en que no hay que castigar o regañar al niño sino enseñarle con paciencia y amor.

Limpieza en niños

Limpieza en niños

La limpieza en niños no es la primera de las virtudes.
Los pañales y el orinal, dos enemigos del niño.
Además de recibir comida, amor y estímulos, el bebé necesita ser mantenido limpio. No sabe retener la orina y las heces; vacía la vejiga y los intestinos automáticamente, sin querer. Cada bebé es por naturaleza sucio, sin embargo, el punto clave de los cuidados del bebé estriba precisamente en mantenerlo limpio. Para salvar esta discrepancia se inventaron los pañales. Antes o después de cada comida la madre se los cambia; cuando lo nota sucio, también entre horas, en total unas seis a diez veces por día. Es evidente que esto resulta muy incómodo y da un montón de trabajo. Por lo tanto, tratará de enseñar al niño a controlarse lo más pronto posible. En cuanto su hijo pueda mantenerse sentado lo pone en el orinal y espera que haga sus necesidades en este sitio tanto más fácil de limpiar.