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Candidiasis en la boca del niño

Puede darse el caso de que, habiendo mamado sin problemas, empiecen a rechazarlo. Un motivo frecuente son los hongos en la boca (candidiasis). que con el roce del pezón les resultan dolorosos. Otro problema es el catarro. Al tener mocos y no poder respirar adecuadamente sueltan el pezón porque se ahogan. Es un problema puntual que termina en cuanto se cura del catarro. Lo mismo sucede con el dolor de oídos: cuando maman, mueven la mandíbula y eso les produce malestar. Si no delecta ese dolor, que a veces no produce fiebre, la madre no entiende por qué su hijo no se engancha.

Entonces, lo primero que piensa es que ha comido algo que disgusta al bebé cuando lo cierto es que hay muy pocos alimentos que puedan provocar irritabilidad o rechazo. No hay que sospechar ni de la leche ni de la madre. Puede ser que haya cambios en el sabor de la leche, pero son debidos a la ingestión de medicamentos por parte de la mujer. A veces puede ser un problema de alergia a algo que ha comido la madre. También hay cambios cuando vuelve la menstruación o si se produce un nuevo embarazo.

Línea de productos Johnson’s baby

Los productos de la línea JOHNSON’S BABY* llevan el sello ‘Clínicamente Comprobado” porque pasaron por estudios muy rigurosos con supervisión médica, realizados por encima de los estándares industriales habituales. Con procesos de fabricación controlados, estrictas normas microbiológicas y constantes pruebas de calidad: Son hipoalergénicos, puros, suaves y seguros.

Crema para Paspaduras

La piel del bebé es muy permeable e incapaz de defenderse de bacterias, infecciones y paspaduras que se originan en la zona del pañal. La causa: el amonio píeseme en la orina, el roce con el pañal, el ambiente húmedo y la sucloración excesiva. Pensando en esto, Johnson & Johnson desarrolló la nueva Crema para paspaduras JOHNSON’S BABY* con doble acción clínicamente comprobada. Su contenido de óxido de zinc previene las paspaduras generando una barrera de acción aniimicrobiana entre la piel y el pañal. Y su contenido de aceite de almendras, alanloína y Pro-Vitamina B5 alivia la piel del bebé, regenerando el tejido cutáneo y manteniéndola tan suave como el primer día.

Fase oral freud

Fase oral freud

Fase oral freud.
Para Sigmund Freud, la fase oral, en la que el niño percibe todas las sensaciones de placer a través de la boca, constituye la primera de las cuatro principales la oral. la anal, la fálica y la genital en el desarrollo de su libido, su impulso vital. Esta fase la sitúa en el primer año de vida, pero en realidad, el niño sigue metiéndose cosas en la boca durante bastante más tiempo. En cierto modo se encuentran vestigios de la fase oral aún en el adulto. Muchos fumamos no para introducir nicotina en nuestro cuerpo, sino para tranquilizarnos. Chupamos el lápiz o el bolígrafo cuando estamos nerviosos o nos mordemos los nudillos. ¿Qué diríamos nosotros si cada vez que lo hacemos una mano gigante nos diera un manotazo para obligarnos a dejar nuestro «vicio»?

Desarrollo integral del niño

Desarrollo integral del niño

Es un hecho que los niños pequeños se lo meten todo en la boca y no siempre se trata de chupetes recién esterilizados. Sin embargo, si no queremos hacer desgraciados a nuestros hijos, debemos dejarlos. En cuanto a la higiene se puede decir que alrededor del cuarto mes. el niño ya ha desarrollado tantos anticuerpos que un poco de suciedad no le matará. Naturalmente tenemos que seguir lavando los chupetes y todos los objetos en contacto directo con el niño. También hay que mantener limpia su habitación, fregando o aspirando el suelo todos los días y evitar que el niño tenga a su alcance objetos realmente peligrosos, como los que están pintados con productos tóxicos, o los que son puntiagudos, cortantes o tan pequeños que pueda tragárselos o metérselos por la nariz. Pero por lo demás, no debemos poner veto a su afán de descubrir el mundo a través de la boca.

Higiene para niños

Higiene para niños

Higiene para niños.
De todas formas, seguramente deben incidir factores muy fuertes para que a través del aprendizaje de los hábitos de limpieza se forme un carácter netamente avaro, estrecho y meticuloso u otro netamente abierto y desprendido. Existen muchas combinaciones y términos medios. Nuestros propios padres sabían muy poco sobre las implicaciones psicológicas y prácticamente a todos los que formamos hoy la generación de los adultos nos han enseñado a ser limpios a los diez, doce o catorce meses. Y no todos somos unos maniáticos de la limpieza ni avariciosos acumuladores de bienes materiales.

Higiene en niños

Higiene en niños

En cambio, el niño que tiene amplia ocasión de satisfacer su deseo de proporcionarse placer a través de la expulsión de sus excrementos, tendrá un carácter más desprendido y abierto.
Volviendo al ejemplo de los niños a los que se deja descubrir el orinal por sí mismos, se podría objetar que si no se les exige absolutamente nada, más tarde podrían llevar el carácter desprendido demasiado lejos, es decir, volverve manirrotos, desordenados y sucios. Pero en realidad, sí que se les exige algo, sólo que de forma más suave y menos represiva. El orinal está ahí, en un rincón de la habitación, esperando a que lo usen. Estos niños no son adiestrados directamente, pero el ejemplo de los demás y los requerimientos del medio ambiente les incitan a transferir el placer de evacuar libremente, al placer de dominarse y obtener la aprobación de las personas amadas.

Escuelas psicologicas

Escuelas psicologicas

No todas las escuelas psicológicas parecen tener la misma opinión, y tampoco todos los padres habrán quedado convencidos. Existe un libro que promete una enseñanza rápica y eficaz. Está pensado para niños a partir de 20 meses y, al parecer, consigue buenos resultados incluso con los disminuidos mentales. Lo recomiendo con alguna reserva, porque me causa un poco de reparo esta clase de «adiestramiento» para niños. Pero como se trata de un procedimiento cariñoso que no implica un sufrimiento para el pequeño, quizá pueda servir para algunos padres desesperados, sobre todo si se les ha pasado el momento adecuado para un aprendizaje más natural o si ya habían iniciado un camino equivocado y tienen un hijo mayor de tres años que todavía se moja los pantalones.

Necesidades del niño

Necesidades del niño

La autora del mencionado libro anteriormente mencionado, consciente de que hasta entonces había pensado más en la protección de su piso alfombrado que en las necesidades de sus hijos, acondicionó su casa con una moqueta barata que se podía tirar tan pronto como los niños sabían mantenerse limpios. Puso a sus hijos unos patucos y unos jerseys de lana largos, para que no se enfriaran demasiado, y dejó un orinal a su alcance. Los niños aprendieron a usarlo sorprendentemente rápido y sin ninguna presión. Tengo que reconocer que lo de la moqueta no me parece una solución demasiado higiénica. Yo preferiría esperar hasta la primavera, cuando se pueden quitar las alfombras. Y en vez de dejar a mi hijo sin bragas le haría unos peleles chinos. Pero por lo demás, la idea me cautiva por su sencillez y naturalidad. Es cierto que aún así, los padres que se atreven a ponerla en práctica seguramente tendrán que soportar muchas críticas y miradas extrañadas. Sus parientes y vecinos los tendrán por poco menos que unos guarros. Pero si es en beneficio de su hijo, ¿por qué no probarlo? Todo lo que significa menos presión, menos autoritarismo y menos disciplina para el niño ha de considerarse positivo.

Educar bebes

Educar bebes

Este tema de los pañales y la limpieza siempre me ha parecido un dilema. Por una parte no se debe forzar al niño a que haga algo para lo que aún no está preparado, pero por otra, parece absurdo que primero le acostumbremos a estar envuelto en suciedad para querer poco tiempo después que ame la limpieza.