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Límites a los niños, cuándo y cómo

Por sobre todas las cosas, los límites impuestos desde la infancia ayudan a los niños a crecer en libertad y son fundamentales para consolidar su progresiva independencia. Todos sabemos que con ternura, paciencia y comprensión podemos criar a nuestros hijos, pero también conocemos que, en la práctica diaria, la relación con los más pequeños de la casa nos obliga a un “tira y afloje” constante entre lo que se debe hacer y lo que no, entre lo permitido y lo prohibido.
Pero, ¿se puede aprender a imponer límites?, ¿por qué los niños necesitan de ellos?, ¿por qué es tan difícil impartírselos? y ¿cómo llevar a cabo esta empresa tan ardua para los adultos? Nitsch y Von Schelling despejan todos estos interrogantes con precisión y sentido común. Pero van más allá y explican que la clave para obtener logros está en la capacidad de ios padres de ser consecuentes en la imposición de las normas, en esa búsqueda del equilibrio adecuado entre el “poco” y el “demasiado” donde muchos adultos tienen dificultades. Además, señalan que es muy importante que los límites propuestos sean en verdad serios, evitando el exceso de mandatos (en estos casos las imposiciones son tantas que dejan de surtir efecto) y admitiendo que muchos de los límites puedan ser cuestionados por los niños (actitud positiva para que ellos puedan formarse una opinión propia y aprendan a defenderla).
El libro incluye nada menos que 21 ejemplos de casos cotidianos de conflictos familiares y sus respectivas propuestas de qué hacer en cada caso.

Tipos y tamaños de chupetes

Tipos de chupetes: como es natural, al mismo tiempo que el bebe crece aumenta también su cavidad bucal. En base a distintas investigaciones, se observa que el crecimiento bucal se desarrolla según la edad a una velocidad diferente. Tras un desarrollo rápido durante los primeros meses de vida, la velocidad desciende paulatinamente a lo largo de los años posteriores. En respuesta a estos estudios, algunas marcas ofrecen distintos tamaños de tetinas para adaptarse a los cambios propios de la evolución bucal.

Chupetes personalizados para cada edad

Varios de los chupetes que se pueden encontrar en el mercado, esto despende según la seriedad de cada marca, responden a estudios que buscan ayudar al bebe en el desarrollo de su maxilar y en la configuración del paladar. Para ello se diseñan los chupetes de forma tal que se asemejen a la forma del pezón materno. Estos diseños personalizados tienen como objetivo obligar a la lengua y a los músculos de la masticación a un trabajo intenso que ejercite el paladar y la mandíbula, ayudándolos a desarrollarse de forma natural. Con ello se consigue una correcta posición de la mandíbula para la buena colocación de los dientes, y un ensanchamiento de las fosas nasales que darán lugar a la óptima capacidad respiratoria del bebé.

Succión de dedo y otros objetos

Toda la zona de la boca es la que está jerarquizada en el bebé, ya que es lo que le provoca placer al encontrar la calma en el momento de la succión de dedo. Es a través de la succión que se producen las primeras interrelaciones del niño con su madre. Al principio será el pecho, luego el chupete, la mamadera, el pulgar y otros objetos.

Bebe chupandose el dedo solo por reflejo

La succión es un reflejo que el niño trae consigo aún antes de nacer. Incluso se lo puede comprobar a través de las ecografías cuando se descubre al bebe chupandose el dedo. El reflejo de succión, es evidentemente lo que le permitirá alimentarse cuando nazca, ya sea a través del pecho o la mamadera.

Adaptacion a la guarderia

Adaptacion a la guarderia: Claudia descubrió que su hija Azul toleraba mejor la guardería si, al principio, la dejaba allí sólo por las mañanas: el simple hecho de volver a comer con su abuela hizo que desaparecieran sus caprichos con la comida y, además, permitió llevarla a jornada completa dos meses más tarde. Julia, en cambio, descubrió que su hijo se portaba de un modo más maduro (accedía de mejor gana a quedarse en la escuela) si era papá quien lo llevaba. Marta, en fin, se dio cuenta de que el simple hecho de invitar un día a merendar a la maestra de su hija hizo que ella dejase de rechazar la guardería, ya que así la nena pudo establecer con la educadora la familiaridad que necesitaba.

La guardería y el lenguaje inmaduro

Pensemos si nosotros mismos no estamos alimentando la regresión. Hay mamas que están a punto de llorar al dejar a su hijo en la guardería, con lo que le están dificultando la separación. Otros padres hablan a sus hijos en el mismo lenguaje inmaduro de éstos o incluso en un lenguaje que el propio chico ya ha dejado atrás (“¿Nene tere calle? ¡Nene apo!”) y después se extrañan de que el lenguaje del pequeño no progrese. Quizás nos resistimos a que nuestro hijo abandone una edad que nos parecía encantadora o quizás nos duele que crezca porque somos nosotros mismos los que tenemos problemas para “independizarnos” de él. En estos casos, no viene mal hacer examen de conciencia.

Elsa Bornemann y los libros para chicos

Elsa Bornemann incursionó en sus comienzos, en este género con El libro de los chicos enamorados, de 1977, y retornó con su original colección Palabracadabra 1 y Pa-labracadabra 2, un juego de barajas que se basa en la memorización de los “versicuentos”, como la misma autora los llama. Para bien de hijos y padres, desde el año pasado existe una nueva colección de editorial Sudamericana, El Ombligo, que intenta rescatar a la poesía del olvido en que se encuentra. Lo hace mediante la publicación de poemas de destacados escritores de hoy: Versos de Bakelita de Beatriz Ferro, Un bosque en cada esquina de María Cristina Ramos y Canción y pico de Laura Devetach, los tres primeros títulos.

Literatura para niños y sus autores

No es casual que los grandes autores de nuestra literatura para niños hayan creado poemas hermosísimos que invitan a ser saboreados una y otra vez. Javier Villafañe, Conrado Nalé Roxlo, Olegario V. Andrade, Alfredo Búfano, Luis Cañé, Juan Carlos Dávalos, Baldomero Fernández Moreno o Rafael Obligado, dedicaron versos a los niños. ¿Cómo olvidar el entrañable Sapito Glo Glo Glo de José Sebastián Tallón, precursor de la literatura infantil nacional, autor de los libros La garganta del sapo (1925) y Las torres de Nü-remberg (1927)?

Con María Elena Walsh, las cosas cambiaron y la poesía destinada a los más pequeños alcanzó uno de sus mejores momentos. Los libros Tutu Matamba, Zoo Loco, El reino del revés y Versos para cebollitas proveen los poemas de la escritora argentina más citados por varias generaciones, y no sólo de nuestro país.

Ejercicios para aprender hablar a su hijo

Aprender hablar: los niños encuentran poesía en todas parles. Está en los remates con que cerramos los cuentos (“Y colorín colorado/ este cuento se ha terminado”). También aparece en los juegos de los chicos: “Ta-te-ti,/ suerte para mí,/ si no fuera para mí/ sería para ti:/ ta-te-ti”; “Pisa pisuela/ color de ciruela…”; “En la casa de Pinocho/ todos cuentan hasta ocho…” Surge en las antiguas canciones tradicionales que, a pesar del progreso y los cambios, todavía perduran entre nuestros hijos: “Estaba la Catalina/ sentada bajo un laurel/ mirando la frescura/ de las aguas al correr”, o “Estaba la paloma blanca/ sentada en un verde limón…” Y cómo no mencionar las hermosas letras de las “nanas” y canciones de cuna.