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El amor incondicional

AMOR INCONDICIONAL.
La mucha o poca diferencia de edad, el hecho que sean del mismo sexo o distinto, que compartan habitación o no lo hagan… son factores que no determinan la relación que tendrán dos hermanos. Si el amor circula en la familia, cada nuevo miembro es una alegría, sin importar la diferencia de edad o las circunstancias familiares en las que se produce el nacimiento del niño. En las relaciones entre hermanos no existen estereotipos.

Amor de bebes

Amor de bebes

Unas cuantas amas estaban encargadas de asegurar su bienestar físico, les alimentaban y cuidaban, pero sin hablar jamás una sola palabra con ellos. El emperador se lo había prohibido terminantemente. El resultado del macabro experimento fue que todos los niños murieron, uno tras otro… naturalmente sin haber pronunciado ni una palabra en idioma alguno.
Algunos autores dan a esta historia un mero valor anecdótico, pero el hecho de que el emperador en cuestión fuera hijo de padre alemán y madre italiana (Constanza de Sicilia) hace pensar que puede haber algo de verdad en el relato. Fuese como fuese, al menos simbólicamente la historia nos dice que la falta de amor y atención, en este caso a través de la palabra humana, puede conducir en determinados casos hasta a la muerte.

La inteligencia de su bebe

La inteligencia de su bebe

Sea como sea, la herencia ya no la podemos modificar. Nosotros, los padres, somos como somos, y nuestra inteligencia es, a su vez, fruto de la inteligencia de nuestros padres y abuelos, más los estímulos que ellos y nosotros hayamos recibido.

Madres con sus hijos

Madres con sus hijos

La mejor solución reside a menudo en una ayuda pagada, sea una puericultora o una asistenta. Muchos dirán que esto está fuera de su presupuesto, pero si se considera el nivel de vida que muchos hemos alcanzado, desde luego que no es un gasto superíluo. No debemos perder de vista: el niño tiene unas necesidades vitales que hay que satisfacer para que crezca sano y feliz, y la madre no es un superser capaz de soportar una jornada de 24 horas sin parar. Un coche, unas vacaciones, los muebles que todavía faltan, no pueden compararse ni de lejos con la felicidad de un ser que nos está confiado. Las personas son siempre más importantes que las cosas.

Madres e hijos

Madres e hijos

Madres e hijos.
Muchas mujeres preferirían tener una amiga o una hermana a su lado. La propia madre o la del marido no son siempre las personas ideales, aunque esto depende, naturalmente, de la relación que la mujer joven tenga con ellas. La abuela materna se siente a veces demasiado protagonista, viendo en su hija la niña pequeña que no sabe hacer nada sola, a quien no hay que ayudar sino dirigir. Y con la suegra una siente la obligación de mostrarse cortés y considerada, cosa que no siempre está en el ánimo de una mujer que acaba de dar a luz.

Mamantando

Mamantando

Porque el bebé no sólo quiere chupar para alimentarse sino también porque le causa placer. Primero lo hace sólo por reflejo, simplemente para sobrevivir. Pero pronto aprende a anticipar y prolongar el placer. Antes de tomar el biberón o acercarse al pezón ya empieza a hacer movimientos con la boca, y después de haberse saciado sigue chupándose los dedos o reclama el chupete. El bebé se alimenta también de la cercanía de la madre y del padre, del contacto con su piel y el calor que le dan sus brazos.

Mamantar

Mamantar

El tener que darle el biberón no constituye ninguna tragedia. Muchas mujeres se desesperan y hasta se sienten culpables si no tienen bastante leche o si surge cualquier problema que impide que el niño mame bien. No se es peor madre por tener que alimentar al hijo con biberón. Sólo hay que tratar de hacerlo en las mismas condiciones como si le diéramos el pecho: en nuestros brazos, sobre nuestra piel desnuda y con el agujero de la tetina lo suficientemente pequeño para que tenga que succionar con fuerza.

Embarazo maternidad

Embarazo maternidad

Embarazo maternidad
Si el bebé está en la misma habitación, la madre puede tratar de suplir este fallo inicial poniéndose el niño al pecho cada vez que se despierte. Está comprobado que cuanto más succione, mejor se iniciará la producción de la leche. Sin embargo, si la clínica conserva aún la rígida costumbre de llevar a los bebés cada tres horas a la habitación de la madre, casi me parece mejor resignarse y no luchar contra el reglamento. Recién parida una no se siente con ánimos de pelear, además de que las excitaciones no favorecen precisamente la lactancia, por lo que podríamos obtener un electo contrario al deseado. Una vez en casa, dejaremos mamar al bebé tantas veces como él quiera, y si electivamente contamos con esa ayuda y ese apoyo del marido para poder estar tranquilas, lo más seguro es que el niño aprenda a mamar bien y le podamos alimentar al pecho durante varios meses.

Ayudas maternidad

Ayudas maternidad

El bebé nace con un reflejo de succión que puede perderse pasajeramente si entre el parto y la primera mamada transcurre demasiado tiempo. Lo ideal es dar el pecho al recién nacido inmediatamente después de nacer. Empezará enseguida a succionar: nadie tiene que enseñárselo. Desgraciadamente, eslo no es costumbre en nuestras Maternidades. Si tenemos suerte, la lactancia se inicia en las primeras cuatro a ocho horas después del parto.

Educar a los hijos

Educar a los hijos

Lo importante es no seguir ciegamente el camino trillado sino saber lo que queremos: vivir en una casita confortable pero estrecha, o correr por un campo abierto, aunque a veces nos mojemos las narices. Nuestra autenticidad, de una forma u otra, siempre será beneficiosa para nuestros hijos.