Los celos del mayor tienen su lado bueno

Uno de los puntos más preocupantes para los padres es el comportamiento celoso que pueda tener su primer hijo ante la llegada de un hermano o hermana, sobre todo cuando la diferencia de edad es poca.
Esta reacción surge, según la psicóloga infantil Mercedes Navarro, «porque el niño se siente amenazado en su territorio. Es la primera vez que tiene que compartir lo más valioso para él, que son sus padres y el tiempo que pasa con ellos». Pero, según la psicóloga, tener hermanos tiene sus ventajas: «El hijo mayor sufre un proceso de maduración, con pequeñas responsabilidades, aprende a elegir y a tomar decisiones por sí mismo; mientras que para el pequeño la existencia del hermano mayor supone una estimulación continua y un modelo de referencia que acelera el aprendizaje».

Las envidias, en ocasiones, se deben a la falta de tacto por parte de los padres y los amigos. Para Concha O. V., que acaba de tener su tercer hijo, «la gente hace muy mal, porque sólo se fijan en el bebé y no le prestan ninguna atención al hermano mayor».
En el caso de Antonio García su primogénito no tiene celos, al contrario: «está encantado». Su segundo hijo llegó ocho años después que el primero.

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