La experiencia de la pelela

Cuando lo invitamos a usar la pélela es preferible permanecer a su lado, no dejarlo solo. Aprovechemos este momento para mostrarle un libro de imágenes, contarle un cuento. Crear situaciones placenteras para que el niño las asocie con el hecho de hacer pis o caca.
Cuando haya podido evacuar allí, es de suma importancia halagarlo, demostrarle de manera afectuosa lo felices que nos puso su importante logro. Impacientarse y enojarse nos llevará a acrecentar la frustración que el niño sienta. Es muy difícil encontrar el punto medio entre lo que el pequeño siente y nuestros propios deseos, ansiedades y por qué no, frustraciones.

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