Bebés volubles

Las características que pueda mostrar un bebé durante sus primeros meses no constituyen un destino fatal. La futura manera de ser del niño depende también de las reacciones de sus padres, especialmente de la madre. Un bebé somnoliento puede convertirse en un niño flemático, nervioso o tranquilo, según los estímulos que reciba -escasos, exagerados o justos-. Por ello es tan importante aprender a conocer realmente a cada hijo y comprender lo que necesita, sin olvidar que un niño no es una máquina que, programándola adecuadamente, siempre da los resultados deseados. Las interacciones entre niño, padres, genética y medio ambiente son tan múltiples que siempre será verdad aquello de “cada persona es un mundo.”

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