El desarrollo de las glandulas mamarias

En el varón, la producción de las células especializadas que tienen por finalidad ingresar en el cuerpo del otro se realiza constantemente, a partir de la edad en que la naturaleza lo considera apto para tal fin. Es decir, cuando adquiere la capacidad de obtener alimento para él y su cría. Siempre debe estar listo para reproducir y esta posibilidad lo abandona al mismo tiempo o poco antes del cese de sus funciones vitales.

La mujer requiere un proceso muy complicado para generar una célula equivalente a la aportada por el varón. En los finales de la niñez se produce la aparición de uno de los rasgos más característicos de la especie: las glandulas mamarias, luego desarrolla el vello pubiano. Poco tiempo después, al año aproximadamente, una señal inequívoca denota la aparición de la capacidad fecundante: la menstruación. Pero ésta es sólo una muestra de un proceso que comenzó unos 30 días antes, aún sin signos externos.

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