Niños hiperactivos sintomas

Hace poco me escribió una madre que estaba preocupada por lo inquieto y bullicioso que era su hijo. Según sus descripciones posiblemente se trataba de un niño hiperactivo, aunque a distancia, esto naturalmente no se puede diagnosticar. Alguien había sugerido a esta madre llevar a su hijo a un psicólogo infantil, pero a este respecto, ella se mostraba recelosa: «Yo desconfío de las pastillas. Para que me lo dejen bobo en un rincón, le prefiero tal como es. Es un chico muy listo y con el tiempo ya aprenderá».
Aunque tenía una idea muy equivocada de lo que es un psicólogo (en primer lugar, no prescribe pastillas), me gustó muchísimo esta madre. Estaba totalmente del lado de su hijo; le quería tal como era, por muy molesto que esto resultaba para ella. Y tenía fe en él, le creía capaz de mejorar.
Tengo una inmensa confianza en las fuerzas del bien que obran dentro del niño. Un niño quiere agradar, quiere llevarse bien con los que le rodean, quiere estar en armonía con el mundo. Necesita estimarse a sí mismo y que los demás le estimen. Si estos sentimientos positivos se estimulan y refuerzan, si los padres le muestran con sus actos y en su trato diario que su hijo es un ser valioso, digno de ser amado, sientan las bases para que el día de mañana sea una persona feliz y equilibrada.

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