Dialogar con sus hijos

Cada niño es distinto y también lo son las circunstancias y el medio-ambiente en que se cría. Por eso la teoría debe desembocar siempre en la práctica y transformarse con ella. Toda educación también es un aprendizaje recíproco; el niño aprende de los padres, pero los padres también aprenden del niño. Después de cinco años de convivencia ambas partes llegan a conocerse bastante bien. Los padres ya saben que aquel hijo necesita unos estímulos especiales para salir de su retraimiento, que a aquel otro hay que dejarlo en paz cuando está enfrascado en sus cosas, y que aquel tercero necesita jugar mucho al aire libre para librar sus emociones y ser un niño equilibrado.
También han aprendido a dialogar con sus hijos: saben escucharles (incluso aquello que no se expresa con palabras) y han comprobado una y otra vez que hablando claro, informándose mutuamente sobre sus intenciones, actos y sentimientos, las cosas marchan mucho mejor. Los errores que aún así pueden cometerse nunca serán muy graves, ya que las bases de la confianza y del entendimiento están sentadas.

You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
One Response
  1. FILOMENA says:

    Me parece excelente el artículo,, pues la verdad es que los padres a veces no dialogamos con nuestros hijos, y de ahí que se deriven infinidad de problemas en su niñez y en la adolescencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>