Desarrollo evolutivo del niño.
Parece que constantemente tenemos que elegir entre la felicidad y la higiene, entre la salud física y el bienestar psíquico del niño. Porque la suciedad no sólo acecha por abajo, sino también por arriba, es decir, a través de las cosas que el niño se mete en la boca. Ya hemos visto que al bebé le gusta chupar, tanto para alimentarse como para procurarse placer. Pero la boca también es el primer órgano de la inteligencia. A través de la boca aprende a conocer el mundo. Bastante antes de saber distinguir, a través del tacto, entre suave y duro, distingue, a través del gusto, entre dulce y salado. Muchas madres lo habrán comprobado: cuando al darle su primer puré de verduras, al principio el niño lo rechazaba, sólo tenían que añadir un poco de azúcar para que se lo comiera.
Lunes, abril 05th, 2010 | Author: admin
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.
