Padres e hijos

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Tampoco los amigos, si ya tienen hijos, nos sirven mucho como modelo. O vemos sólo lo bonito de la cuestión —el bebê como un muñequito para jugar con él, vestirle con ropitas monas y hacerle carantonas— o bien sólo lo negativo —a través de las quejas de la madre de que ya no le queda tiempo para nada.

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